El portuñol
es la fusión morfosintáctica y semántica del portugués con el español en la frontera de Brasil con los estados hispanoamericanos y en la de España con Portugal. Esta fusión lingüística se produce mediante el contacto entre dos hablantes de diferente lengua. El contacto lingüístico puede darse tanto en situaciones
puntuales como, por ejemplo, estar de viaje; o en un entorno más cerrado
como pueda ser el de una familia plurilingüe. Este contacto entre lenguas
es un fenómeno que se encuentra constantemente en la vida cotidiana.
¿Cómo surgió?
El
portuñol surgió cuando la antigua región fronteriza de la zona
lingüística todavía estaba ocupada por el portugués y, por tanto, esta
era la lengua mayoritaria. Sin embargo, no se conoce la fecha exacta en la que surgió. Lo que sí está claro es que nació con el propósito de poder comunicarse un hispanohablante con un portugués, y la mezcla de idiomas palió la incompetencia que se tenía en el idioma extranjero; de este modo, se hacen interferencias con el idioma materno y el foráneo, creando el fenómeno de alternancia de códigos.
¿El portuñol es popular?
Los hablantes de
portuñol tienen una actitud negativa hacia su lengua, puesto que su
importancia cultural es baja. Para estos no existe ninguna diferencia
entre el español y el portuñol; sino que simplemente opinan que el
portuñol es el español ‘mal hablado’ y, en consecuencia, está
considerado como el idioma de los desfavorecidos.
Las encuestas
realizadas en 2007 en Rivera revelan que el 68% de los residentes cree
que el español es el idioma que debería emplearse; sin embargo, el 15,2%
defienden el uso del portuñol.
El portuñol y la enseñanza
En
las escuelas de territorio portugués se emplea el portugués como la lengua predominante, mientras que en territorio hispanohablante es el español el idioma primario. Que los niños
hablen portuñol se debe a que están confrontados con una lengua extranjera: estos acuden a escuelas fronterizas dispersas por las barrancas de Uruguay. Actualmente, el portuñol se encuentra en peligro puesto que los profesores están adoptando medidas de educación bilingüe en las aulas, es decir, enseñan español y portugués para dejar atrás el portuñol, una lengua considerada ya prehistórica.
Para que veáis las diferencias existentes entre el portuñol, español y portugués, aquí tenéis unos ejemplos extraídos de la oración del Padre Nuestro.
Portuñol: Pay nóso que tas nu céu, santificado seya u teu nome.
Español: Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre.
Portugués: Pai nosso que estais no céu, santificado seja o vosso nome.
Los
lingüistas han demostrado que los estereotipos lingüísticos relacionados con el sexo existen, y los podemos ver en infinitas situaciones. Las diferencias más notables se dan, sobre todo, en las características de estilo y fonéticas; que, ya sea consciente o inconscientemente, contribuyen a la identificación
sexual del hablante.
El Nü Shu: un lenguaje exclusivamente
femenino
El Nü Shu es
un sistema de escritura antiguamente empleado por las mujeres en China. Antes de la revolución china, las mujeres
eran sometidas al marido y excluidas del aprendizaje de la escritura y de la
lectura. A consecuencia de esto, decidieron crear una especie de redes sociales llamadas 'hermandades
juradas' a través de las que podían comunicarse entre ellas en secreto. De hecho, era tal la precaución que tenían que no se conoció la existencia de esta lengua hasta 1983. Por desgracia, cuando las mujeres tuvieron acceso a la educación, el Nü Shu cayó en desuso y en 2004 desapareció con la muerte de su última hablante.
¿Qué diferencias encontramos en la conversación?
Según la lingüista Lunette Hirshman,
en la conversación las mujeres pronuncian con mas frecuencia sonidos como 'mmm', 'ajá' o 'sí' para demostrar su atención. A diferencia de ellas, los hombres tienden a quedarse callados cuando les
hablan. Este silencio puede ser interpretado por las mujeres como falta de
atención y, en consecuencia, presentar una situación incómoda.
Para atraer al receptor, las mujeres
empiezan frecuentemente las conversaciones con un '¡oye!' o un '¿sabes qué?', mientras que los hombres suelen ir 'directos al grano'. Además, en concordancia con su forma de ser, el habla de las mujeres
manifiesta más emotividad; de hecho, en su coversación encontramos infinitud de adjetivos
expresivos como puedan ser 'precioso', 'estupendo', 'horrible', 'fatal', 'maravilloso', entre otros.
Otra de las causas por las que los hombres y las mujeres emplean
palabras y construcciones diferentes es por tener temas de interés también distintos: generalmente, los
hombres tienen mayor riqueza léxica en lo que se refiere al trabajo,
al mundo del motor y al dinero; y, en el caso de las mujeres, presentan mayor domino en los temas relacionados con los
sentimientos, las compras y la familia. Esto lo podemos ver en dos casos muy curiosos: normalmente, mientras que para el hombre solo existe la palabra 'rojo', la mujer suele distinguir entre magenta, granate, carmín, bermellón y otros tonos del color. Del mismo modo, los hombres emplean distintas palabras para designar a los diferentes tipos de moto (scooter o vespa, trialera, vespino, de carretera, de cross...), y para las mujeres 'todo son motos'. Asimismo, los hombres suelen usar con mayor frecuencia vocabulario vulgar que las mujeres prefieren atenuar: así, cuando los hombres dicen 'joder', 'mear' o 'hostia', las mujeres optan por emplear 'jolín', 'hacer pis' o 'ostras'. Por último, cabe destacar que el sexo femenino suele usar palabras más infantiles o 'cursis' como puedan ser 'mono' o 'cuqui' para referirse a algo bonito.
En resumen, si existe tanta diferencia entre la forma de hablar de mujeres y hombres es, en gran parte, por influencia de la cultura y de las funciones asignadas a cada sexo. Sin embargo, con los cambios sociales, la forma de comunicación entre ambos se ha ido asemejando: esto se explica por el hecho de que, actualmente,
las mujeres ocupan empleos que antes estaban reservados a los hombres y, de la misma forma, estos últimos se encargan cada vez más de las tareas domésticas y
familiares.
¿Os sentís indentificados con dichas características o creéis que estas diferencias ya no se dan?
El sexismo lingüísticose define como una discriminación a alguien (normalmente, a las mujeres) por pertenecer a un determinado sexo.
Hasta los años 60, la desigualdad social no se tenía en cuenta y la educación la consideraba como una forma de garantizar la igualdad de oportunidades. Por ende, las capacidades del individuo determinarían su nivel de estudios. En los años 70, una crisis económica destapa el fracaso escolar fruto de las desigualdades existentes entre los grupos sociales. Todo esto conllevará, en los años 80, una investigación sobre el sexismo lingüístico en las aulas.
Según Soledad de Andrés Castellanos: “el sexismo sí está en las palabras; está presente en los hechos, en las realidades cotidianas, en los derechos de los individuos y en las leyes, pero también en el lenguaje, en las palabras... Y negarlo no va a contribuir a desterrarlo de nuestra sociedad”. De la misma manera que los policías deben erradicar la violencia en las calles, los lingüistas deberán denunciar el sexismo lingüístico para corregir sus fallos. El trabajo del lingüista es buscar qué recursos usa este lenguaje y hallar unos procedimientos adecuados para evitarlos.
¿Qué significa buscar recursos?
En los últimos años, debido al auge del uso del lenguaje políticamente correcto, se está extendiendo la necesidad de hacer explícita la alusión a ambos sexos. Partiendo del principio de economía lingüística, ha comenzado a extenderse el uso del símbolo de la arroba (@) como recurso gráfico para integrar las dos formas del sustantivo, ya que este signo incluye a su vez las vocales a y o.
Según la RAE, el uso de la arroba es inadmisible puesto que no es un signo lingüístico. Además, afirma que en muchos casos se producen graves errores gramaticales. La propia RAE nos pone el ejemplo de *Día del niñ@, donde la contracción del solo es válida para el masculino niño.
El empleo de la arroba es muy frecuente en partidos políticos de izquierdas, movimientos asociativos, prensa joven... y hay que enfatizar que la utilización de este elemento por parte de los partidos políticos forma parte de un intento de darse un aire de modernidad y progresismo.
Otro elemento muy polémico dentro de la igualdad lingüística es el uso o no de las repeticiones. La Academia (de nuevo) rechaza la propuesta de las feministas apelando a que “atentan contra las reglas de la economía lingüística y la estética del mismo”. Este recurso también es criticado por parte de la sociedad en general, pues, para que todos nos sintamos englobados, una palabra no se debería transformar en tres. Partiendo de este segundo rechazo se propone el uso de neutros:
Los nombres colectivos: en vez de profesores utilizar profesorado.
El uso de perífrasis: la persona demandante en vez de el demandante.
Las construcciones metonímicas: la tercera edad en vez de los ancianos.
La omisión de determinantes o el empleo de determinantes sin marca de género: cada contribuyente, en lugar de los contribuyentes.
El uso de formas personales genéricas o formas no personales de los verbos: es preciso atender más por es preciso que el alumno atienda más.
¿Qué efectos tiene la Real Académia Española de la Lengua?
La RAE acepta el sexismo lingüístico. Según esta, su aprobación no depende de ella, sino del uso que se tenga de los distintos términos. Es decir, la RAE no impone ningún cambio, simplemente, está atenta a su uso. En los últimos tiempos, la importancia social de la mujer ha aumentado, y eso se ha visto reflejado en el ámbito laboral en la aparición de formas femeninas para trabajos en los que solo había forma masculina. Al principio, el hecho de que pudiese aplicarse tanto a hombres como a mujeres no aparecía figurado en las definiciones; sin embargo, la RAE las admite gracias a la presión de la sociedad.
En épocas anteriores, el oficio de médico solo se desempeñaba por hombres pero, actualmente, tanto hombres como mujeres (o tanto mujeres como hombres) pueden ejercer como médicos. Finalmente, tras mucho esfuerzo por dar visibilidad a la mujer, la RAE ha decidido recoger el término médica para definir a la “persona legalmente autorizada para profesar y ejercer la medicina”.
No sucede lo mismo con el término presidenta. Hasta hace unos años las mujeres no tenían derecho a votar y, mucho menos, a presidir un país. En la actualidad, la RAE ha aceptado la variante de presidenta para definir a la cabeza de gobierno. También se suele usar la forma mujer presidenta. Según Fundéu, “el sustantivo mujer resulta innecesario dado que el género ya está marcado por el artículo femenino la”. Esta marcación del femenino se debe a que la mayoría de presidentes son hombres y se señala con la intención de dar énfasis.
Pero no todo son profesiones, también existen ciertas entradas en el DRAE que reflejan cierto grado de sexismo. Para dar cuenta de ello podemos ver este vídeo:
Conclusión
Habiendo visto cómo trata la RAE el tema de las mujeres, parece que está costando mucho darles visibilidad. Gran parte de esto viene influenciado por los académicos: la mayoría de estos son mayores y tienen una ideología más bien arcaica, y esto conlleva que cualquier cambio sea toda una revolución dentro de este ámbito. A través de las nuevas incorporaciones se irá creando un nuevo punto de vista más abierto y globalizado entre los dos géneros. Debemos tener en cuenta que son pocas las mujeres académicas, pero su número cada vez va aumentando.
Prevenir el sexismo lingüístico no significa eliminar del diccionario todos aquellos elementos que sean peyorativos en las mujeres. Hay que tener en cuenta que existe la necesidad de añadir al diccionario los significados negativos que se usen dentro de una sociedad. Lo que debemos hacer es usar el lenguaje de una manera más cuidada si hubiese problemas de mala interpretación.
Finalmente, deberíamos señalar que el lenguaje no es sexista, sino su uso y la intención que haya detrás de él. Decir que el lenguaje es sexista es como decir que los colores son sexistas: los colores son neutros, su empleo con unos determinados fines es lo que los hace ser sexistas. Existe una manipulación por parte de la sociedad para conseguir ciertos objetivos que no tienen que ver ni con el lenguaje ni con la incorporación de la mujer a la sociedad.
“El lenguaje políticamente correcto no es un problema de forma sino de fondo. No es el lenguaje lo que va a hacer que la mujer se incorpore o no dentro de la sociedad. Si no hay descriminación, el lenguaje no lo expresará”
Imagina
que estás de viaje en otro lugar del mundo y que, al ver pasar un perrito, lo llamas imitando su sonido, ¿cómo lo emitirías?
Seguramente
dirías “guau, guau”, que es lo más común en España, pero puede que si estás con
nativos de ese país te miren extrañados por el sonido que acabas de hacer.
Entonces te darás cuenta de que las onomatopeyas que tú consideras tan
normales, no son universales, y que en Japón, por ejemplo, el sonido del perro
es “wan, wan”, mientras que en Inglaterra dicen “woof, wooff”.
Cuando éramos pequeños, era muy habitual aprender los animales de la granja y sus respectivos sonidos; todos recordaremos el típico juguete en el que cada botón que pulsabas era un animal distinto. En España, estamos muy acostumbrados a que el sonido del gallo sea "kikiriki, kikiriki", pero si nos vamos a Inglaterra o Francia encontraremos onomatopeyas muy diferentes. En Inglaterra dicen "cockadoodledoo" y en Francia "cocorico". Ahora bien, ¿cuál de ellos representa de mejor manera el sonido del gallo? Escuchad y decidid.
Es posible que creamos que nuestras onomatopeyas son las
más acertadas, pero esto se debe a lo acostumbrados que estamos a ellas.
Así
pues, se hace
interesante descubrir las diferencias entre estos sonidos, porque nosotros pensaremos:
“si un perro o una abeja emiten el mismo sonido aquí que en Alemania, ¿por qué
varía tanto?”. Esto se debe a que no todos los sonidos pueden ser articulados en algunos idiomas. Además, debemos tener en cuenta que el parecido de las onomatopeyas con el sonido forma parte de la inspiración subjetiva y, una vez se han incorporado al sistema lingüístico, pasan a regirse por las reglas arbitrarias de cada idioma.
¿Qué? ¿Hay curiosidad por saber cómo imitan a los animales en diferentes países? Pues id al siguiente enlace y ¡a entretenerse!
Hoy en día
vivimos en una sociedad modernizada en la que existen muchos medios de
comunicación como la radio, la televisión, los libros y periódicos, etcétera; así que el
cerebro del individuo recibe constantemente una inmensa cantidad de mensajes
que condicionan su forma de hablar y comportarse.
¿Cómo funciona el cerebro?
El
cerebro es, sin duda, el órgano más maravilloso que puede poseer el ser
humano: regula los movimientos, los pensamientos y los sentimientos.Está dividido por 2 hemisferios: el hemisferio
cerebral derecho y el hemisferio cerebral izquierdo.En la parte izquierda se encuentra la facultad del
lenguaje, el pensamiento lógico y la escritura; y en la derecha, el pensamiento creativo, la fantasía y todas las actividades artísticas
que se pueden desarrollar. Sin embargo, existe una correlación entre ambos
hemisferios: el derecho coordina las funciones del izquierdo y viceversa.
¿Cómo influye el cerebro en el
lenguaje?
Las enfermedades que perturban el
lenguaje
El cerebro
controla la actividad lingüística; entonces, cuando este sufre algún daño, se
producen trastornos en la forma de hablar. Para referirnos a estos trastornos se emplea la palabra afasia. Existen diversos tipos:
Afasia global: La
lesión en el cerebro es tan extensa que el lenguaje no puede prácticamente producirse. Además, la comprensión también se altera.
Afasia de broca: este tipo de afasia está caracterizada por la falta de fluidez y por la dificultad para la elección de las palabras y para producir construcciones gramaticales. Del mismo modo, también afecta a la pronunciación y a la capacidad de recordar ciertos elementos organizados como puedan ser los nombres de los días de la semana.
Afasia de Wernicke: sus rasgos más comunes son la dificultad para enumerar cosas, la invención de palabras y frases, la repetición continua en el discurso de las mismas construcciones, la falta de entendimiento y de reconocimiento de los errores.
Afasia anómica: se reduce la incapacidad de encontrar palabras adecuadas para identificar, designar y expresar ideas y conceptos.
Existe
otra enfermedad poco común que puede afectar al individuo tras una lesión
cerebral: el síndrome del acento extranjero. Precisamente se denomina así porque la persona que lo padece adopta un acento extranjero. Esto es
lo que le ocurrió, por ejemplo, a Leanne Rowe, una mujer australiana que, tras haber sufrido un
accidente, hablaba con acento francés. Los investigadores piensan que este
síndrome se debe a los daños producidos en las funciones principales del cerebro.
El
control de los sentimientos en el lenguaje
Cuando
a alguien no le salen las palabras, puede que se deba a que su cerebro está perturbado
por el estrés, la depresión, el nerviosismo… Sin embargo, cuando un individuo está relajado,
tiene más facilidades para expresarse con claridad.
¿Cómo el lenguaje puede moldear el cerebro?
Hay que destacar que el lenguaje puede también influir en el funcionamiento del cerebro.
Por ejemplo, varios estudios han demostrado que aprender una segunda lengua en
la infancia puede modificar la estructura del cerebro; con esto, se favorece el crecimiento neuronal y se mejoran las capacidades del individuo.
En resumen, existe
una relación muy estrecha entre el cerebro y el lenguaje: para
expresarse con claridad y fluidez hace falta que el cerebro funcione bien y, del mismo modo, las dificultades de un lenguaje pueden ser consecuencia de perturbaciones
en el cerebro.
Si observamos este fragmento de
la película El hobbit: un viaje
inesperado, podremos percibir una realización del fenómeno que vamos a
tratar hoy: la ambigüedad. ¿Serías capaz de localizarla?
A causa de las gramáticas,
ortografías y demás tratados de la lengua, hemos llegado a pensar que esta está
completamente estructurada y que no hay lugar para la vacilación. Sin embargo,
a lo largo de nuestra experiencia hemos descubierto que nadie ni nada es
perfecto: ¿quién no habrá malinterpretado las palabras de otro? o ¿quién no
habrá pasado un bochorno al expresar algo que realmente no pensaba? Pues,
aunque parezca mentira, la ambigüedad de la lengua es una de las culpables.
Sin irnos muy lejos, solo nos
hemos de fijar en el título de este blog: el cajón (de)sastre. Hace
algunos años, cuando los sastres estaban muy solicitados, probablemente nadie
dudaría al escuchar la referencia a un cajón de sastre. Pero, en la actualidad,
al pronunciar este sintagma todo el mundo imaginará uno de los catastróficos
cajones de su habitación. Esta ambigüedadfónica se ha ido produciendo a través del cambio
en la sociedad, que ha dejado de ir al modista para comprar toda su ropa en
grandes centros comerciales.
Otros tipos de ambigüedades
pueden llevarnos a un verdadero ‘tierra trágame’: si, por ejemplo, le
comunicamos a nuestro amigo que la perra de María está muy vieja, tal
vez pueda interpretar que estamos insultando a la mujer, y no hablando de su mascota.
Siguiendo el mismo camino, alguna vez habremos afirmado o escuchado la frase soy una perra. ¿Realmente creéis
que la muchacha estará declarándose públicamente una ‘facilona’? Nada más lejos
de la realidad: se trata más bien de una traducción literal de la expresión
valenciana sóc una gossa, que
significa ser una persona vaga.
Para encontrarnos con dicho fenómeno no es necesario estar en una situación límite, ya que lo vemos continuamente en el habla cotidiana: Si quedamos con algún compañero y
al llegar nos dice:Te estaba
esperando en el banco, ¿dónde estaba realmente?, ¿sentado en un banco o
en Bankia? Y, del mismo modo, cuando estás tomando un
café solo, puede que este no tenga leche, que solamente hayas pedido un
café o que no tengas compañía en la mesa. También podemos oír a alguien
anunciar ¡el cerdo está listo para
comer!, y puede que no lleguemos a descubrir si será la próxima cena de
una familia o si hay que alimentar a un cerdo.
Pero no pensemos que estos ‘fallos técnicos’ solo se dan en
el habla espontánea; de hecho, seguro que hemos percibido cierta ambigüedad en
los periódicos u otras publicaciones. Por ejemplo, esta noticia del
periódico 20 minutos (07/08/2012) puede tener un doble sentido: ¿la familia real no irá a animar a los deportistas?, ¿o es que el hecho de que no acudan los animará?
Aunque hasta el momento solamente hemos visto oraciones en las que la ambigüedad se da accidentalmente, también es un recurso muy útil. Este aspecto lo podemos ver en el minuto 0:24 del siguiente vídeo, donde Matías Prats juega con la expresión se le fue la mano: ¿se le fue la mano al niño, o a la estatua de Cristóbal Colón?
¿Pensáis que
sería mejor que no existiera la ambigüedad? ¿o es un fenómeno que enriquece
nuestra comunicación?
Con
el tiempo, el significado de muchas palabras va evolucionando. En efecto, a
medida que las condiciones sociales y culturales van evolucionando y modernizándose,
muchas palabras van cambiando igualmente. Se distingue varios tipos de
variaciones de significado: el cambio de significado, la ampliación o
extensión del área
significativa, el uso figurado, el ennoblecimiento y el envilecimiento.
I -El cambio de significado
Es lo que sucede
cuando una palabra pierde su sentido originario para adoptar otro significado
completamente diferente.
Obviamente, la palabra 'chungo' ha adoptado un significado completamente distinto. Si nos fijamos, su sentido actual no tiene ninguna correlación con su sentido originario.
II -La ampliación o extensión del área significativa
Es el reforzamiento o la ampliación del
significado originario de una palabra.
Con el tiempo, la palabra‘resaca’haadquiridomuchosmássignificados: seha abierto a otros campos semánticos.
III -Uso figurado
Se produce cuando el uso de una palabra
pasa a ser figurado.
Hoy en día se utiliza el sustantivo ‘rabia’ para expresar un estado
de gran cólera.
IV -El ennoblecimiento
Es cuando una palabra
pierde su sentido peyorativo anterior para adoptar connotaciones positivas.
V -El envilecimiento
Sucede cuando una
palabra pierde sus connotaciones positivas para adquirir un sentido peyorativo.
Son dos significados con características comunes. Sin embargo, el sustantivo ‘maricón’ ha pasado a ser un insulto.
Como hemos visto, a través del tiempo algunas palabras adoptan nuevos significados.
Estos cambios se explican por la evolución de la cultura y por la
influencia de otros países. Por ejemplo, la palabra 'bizarro' antes significaba 'generoso' o 'valiente', y ahora, con la influencia del inglés
y del francés, este adjetivo ha pasado a significar 'raro' o 'extraño'.
Generalmente, estos cambios hacen que el lenguaje se enriquezca; sin
embargo, podemos percibir que el léxico básico permanece inalterado en la
evolución histórica.
Cuando nos levantamos después de dormir al menos 10 horas seguidas no dudamos en decir que hemos dormido a pierna suelta y al pasarnos de la raya a nadie se le olvida ponernos los puntos sobre las íes. Y espero que a nadie se le pase nada por estar pensando en las musarañas. Bueno, bueno, no me arméis la marimorena y sigamos con la entrada. Como podemos ver todos los días desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, somos acosados por aquello a lo que llamamos expresiones populares. ¿¡Expresiones qué!? Sí, EXPRESIONES POPULARES. Las expresiones populares son un conjunto de palabras que expresan algo que no coincide con su sentido literal. Pero esto no acaba aquí, sino que detrás de cada una de estas expresiones que tan inocentes nos pueden parecer hay una gran anécdota. Debemos tener en cuenta que el uso de estas frases dentro de una comunidad refleja su forma de expresarse, pero también, a partir de estas, podemos sumergirnos en los valores, las actitudes y las conductas de una sociedad y, asimismo, adentrarnos en su cultura.
Y después de esta breve introducción, veamos si teníamos razón con eso de las historias curiosas.
Me lo ha contado un pajarito
"Me lo ha contado un pajarito"
Todas nuestras madres nos han dicho alguna vez la expresión "me lo ha contado un pajarito". De pequeños quizá podríamos haber pensado que realmente había un pájaro que le revelaba todas nuestras travesuras a nuestra madre. Hoy, por fin, después de tanto tiempo, desenmascararemos a ese pájaro misterioso.
La historia se remonta a la Biblia, donde en el capítulo X de Eclesiastés podemos leer: "Ni en los secretos de tu cámara digas mal del rico, porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra".
Más tarde aparece dentro del cuento de Las mil y una noches:en la "Historia de las dos hermanas" hay un pájaro verde que habla y revela al Sultán el verdadero origen de los príncipes Bahman, Perviz y de la princesa Parizada.
Finalmente, nuestro tercer pajarito lo encontramos en el siglo IX. Una paloma blanca llegó volando desde Inglaterra a Roma y se posó en el altar de San Pedro, donde depositó un pequeño rollo de pergamino en el que se refería el martirio que acababa de sufrir San Kenelm.
Vérsele a uno el plumero
Se trata de una frase muy generalizada que significa "asomar la oreja en cuestiones políticas".
José Mª Iribarren nos explica que "constituye una alusión, no al utensilio de limpieza llamado plumero, sino al penacho de plumas que coronaba el morrión de los voluntarios de la Milicia Nacional, la que nació el año 1820 para defender los principios liberales y progresistas, y fue disuelta y desarmada por el Ministerio González Bravo".
Esta expresión solía ser utilizada en los periódicos conservadores de final de siglo refiriéndose a los políticos "que asomaban la oreja liberal".
"Vérsele a uno el plumero"
Estar a dos velas
Según Sbarbi, en su Gran Diccionario de Refranes, procede del acto de apagar todas las luces menos dos después de cada función religiosa. Como estas alumbraban poco para el espacio tan grande de las iglesias, se quedaban tristes y apagadas. Esa sensación que daban las velas se comprara con el ánimo del individuo que no tiene dinero.
Como podemos ver, equivaldría a aquella persona que no tiene dinero o a aquella que carece de toda clase de recursos.
Debemos saber que las expresiones populares no acaban aquí, existen miles y miles de expresiones curiosas que utilizamos día a día sin conocer su origen. Con estas curiosidades te invitamos a que sigas investigando en la página Fundación lengua, donde te encontrarás estas y muchísimas más expresiones que seguro que te acabarán sorprendiendo.